miércoles, abril 12, 2006

ESTO ES ALGO DE MALA POESÍA

CAMINO SIN ENCONTRAR UNA HORA, MAS YA NO TENGO GANAS DE SEGUIR
QUIZAS, ME ESCONDO
Y NO ME PREOCUPO MAS DE ESOS LADOS, POR AYA VEO LAGOS Y TENGO SED,
QUIERO LLEGAR, EN EL CAMINO VEO GENTE
DE LOCAS MANERAS
OTROS BOSTEZAN Y SE SUMERGEN
EN BANCOS DE ABULIA.......
LOS LAGOS ERAN TRANSPARENTES MALDITAS FORMAS ACARICIAN MI VELO
UN EXTRAÑO AFAIRE ME SUBYUGA
HASTA, HASTA EL FINAL DE AQUELLA
ESPESA TRANSPARENCIA
SIENTO SITIOS OBSCUROS
DE SOLES CANSADOS
RIFANDO LAS LUCES
LAS GANE POR PRIMERA VEZ
ENTREGÁNDOME A UNA SUERTE
DE PLACER.




2''


GUSTAS DE HUIR
Y NO ENTIENDES TUS 7 VIDAS
DESECHAS TU OPORTUNIDAD DE VER
PARA NO ATREVER A USARLAS
HOY COMO AYER
LAS ESTACIONES CAMBIAN
DESOJO LAS FLORES DE TU JARDÍN
LA SUAVIDAD DEABRIL
ES UN TOTAL UN ALIENTO DE VIDA
VUELVO DE AYER Y NO ENCUENTRO TUS 7 VIDAS
YA NO ESTAS BUSCO ENTENDER
YANOHAYMAS "•"' SOLO CONVICCIÓN DE AMARTE, TOCARTE, LA PASIÓN ^'< " SOY HUMANO >¡ -Y ESTOY ENAMORADO


3¡¡

AL MÁGICO CANTAR DE LAS PRECIOSAS NINFAS
PARECE QUE NUESTRA DISTANCIA SE ACORTARA
ATRAVEZ DE NUESTRAS PASIONES
NO SABES CUANTO CANDOR HE RESPIRADO AL CONTEMPLAR SU IDÍLICA SILUETA
QUISIERA APRESURAR EL TIEMPO
Y ASI DES ARROLLAR MI HEROICO DESESO QUE
EN SU NOMBRE MI CORAZÓN HA FATIGADO
MI AMADA DAMA, SU AMORES LO QUE
MANTIENE EL ROCIÓ DE NUESTROS PRADOS
GRANDES AMORES NOS HAN DE RECORDAR, PUES MI SOCIEGO
YA PRONTO SE ACERCA
QUIEN SABE, PORDIOS, SOLO UN MOMENTO!!
PARA SABER COMO SERA LA REACCIÓN DE MI AMADA
QUIZAS EN ,CONJUNTO ACUDA A MI ENCUENTRO
AH!, PRIMERO EL DEMONIO QUIEBRE MI ALMA ANTES QUE MI AMADA MUERA EN LOCO FRENECI SIN HABER ESTADO REALMENTE CON EL ELEGIDO.


Dios, perdone el alma de este enamorado que no encuentra otra forma de desahogar su amor no correspondido, que no sea la muerte.
No ha de soportar, que otro posea a su mujer, así es que el joven decide, cortar de raíz su problema, legando su vida al clan de los amores suicidas, felicitaciones a los valientes de antaño.
Dedicado, a todo mi tiempo perdido con minas huevonas.



4'0

HAY CUERPOS, QUE SOLO RESPIRAN
NO SABEN DONDE ESTÁN
TIENEN SUS HABITACIONES MUY PRIVADAS
HOJAS ADORNAN SUS PAREDES
ASI CUANDO DESPIERTAN
LIBRES DE SUS SUEÑOS
' • • SOLES ENCONTRARAN v ••
HAY CUERPOS QUE YACEN '
EN LAS CATACUMBAS DE VERDAD
HAY ALGO ALLÁ DE IMAGEN
UN TANTO IRREAL
CON SU MIRAD A
CONSTRUYE NUESTRO FINAL
LA LUNA RECORRE TEJADOS
BUSCANDO LA IMAGEN
LA IMAGEN DE UNA MUJER
FANTASMAS ENTRELAZADOS
CONSTRUYEN NUESTRO FINAL


50¡'¡

SI DIOS VINIERA A LA TIERRA
DE SEGURO TENDRÍA PROBLEMAS CONMIGO,
ESTOY SEGURO DE QUE ES UN PENSADOR
DE IZQUIERDA, MIRA MI CAMINO AHÍ PERDIDO
IGUAL QUE EL TUYO
DESOLADOS HELADOS
VOTADOS EN LAS
CARRETERAS
ME CONFIRMAN EL CALOR
ESTO ES EL INFIERNO
Y, PA' VARIAR ME EQUIVOQUE
DE BUS!
MIRADME, MIRADME, NO VEIS LA DESEPERACION?


70

DESPUÉS DE UN LARGO VIAJE
TUS NALGAS YA ROJAS DE ARDOR
TRAS HABER ESTADO POSTRADAS
COMO SI FUESEN VEGETALES DE MACETA
SOLO QUIEREN HOLGAR SUS TEJIDOS
Y TU?, SOLO HAS DE PARARTE
AFUMAR
7,5 MINUTOS DE SER UNA SOMBRA UN POCO LIBRE ME CONVIERTO EN UNA BURDA IMITACIÓN
UNA CHIMENEA LATENTE HAS LEÍDO QUE TRES PERSONAS HOY HAN MUERTO
EN EL SUR OESTE DE JAPÓN Y TERMINARON ENTERRADOS EN LOS ARROZALESRESISTO LOS ABATES DE UN MUNDO


123

RESISTO LOS ABATES DE UN MUNDO TELÚRICO
INTENTO GUARDAR TESTIMONIO
DEL POR QUE SE DEBE ESE ACTUARDE LOS CHILENOS


7645


DIOS, HOY LA HE VISTO!! HOY LA HE LLORADO POR PRIMERA VEZ
INFATIGABLE SENSACIÓN
MIS INTERIORES CABILANDO
SEÑOR: EL AMORES ALGO OTOÑAL?
HA PASADO POR MI LADO COMO UN SOPLIDO DE ÁNGEL
ACOSTUMBRADO A ACARICIAR SU ROSTRO DE SEDA
BLANCOS COPOS ACAPARAN LA ATENCIÓN DEL IDIOTA
HERMOZAS LIANAS SE DISPUTAN LAS ATENCIONES DEL AIRE
COMPITIENDO EN HERMOSURA
PLATÓNICAS IDEAS SE ME HAN ACERCADO
ES UN VIRUS QUE CARCOME
MIRA MIS OJOS, MIS OJOS
GRITANDO TRISTEZA POR NO HABER ACAPARADO SUS DONES MILES DE HOJAS HAN DESECHADO SUS ENCANTOS
EN EL CORAZÓN DEL OTOÑO NO PUEDO SEGUIR SIN AQUELLA IMAGEN
ICONOS RECORREN MI MENTE ATORMENTANDO MIS FLAQUEZAS
TRATO DE NO VERLA
PERO NO HE DE PODER
OH! DIOS MIÓ SANTO
AYUDA A ESTA ALMA COMPUNGIDA
QUE POSTRADA EN SU LECHO DE ILUSIÓN
HA DE HUNDIRSE EN INEVITABLE DESGRACIA
MIS MANOS COMIENZAN A VOLAR ES GRANDIOSA SENSACIÓN DE ABANDONARLA
PERO
UD, M DEIDAD, MI DIOS A FLORENTINA
HE SIDO DIGNO DE RECORRERLA CON MIS OJOS
Y SIDO SUFICIENTE PARA AMARLE EN POZOS DE ILUSIÓN
DEBED PERDONAR MI OSADÍA
PERO NO HE DE PODER MIRARLA OTRA VEZ
PUES MIS OJOS HAN SIDO CEGADOS POR TAMAÑA
DULZURA





FELIZ DESPERTAR TENDRÁS EN PRIMAVERA
Y YO NO HE DE BROTAR PARA EXPLICARLO






6543


LOS ANGELES NO ME HAN DICHO NADA
VEN, SIÉNTATE Y DIME
CERRARAS TUS OJOS AQUÍ
O QUIZAS TODO ME LO ESTA GRITANDO
GRACIAS A DIOS QUE NO ES PRIMAVERA
LA LUNA HA CURADO MIS YAGAS QUE HERMOSAS SON TUS CARICIAS ME DESVELO AL CERRAR MIS OJOS
OH NO! ME ESTAS MIRANDO TU MIRADA ME CORTA EN PEDAZOS
ME CONFUNDO CON TU IRA
Y NADO EN TU MAR DE DULZURA
PERO NO ATINO A DESFALLECER
MI, ALMA INTERIOR HA SIDO OPACADA
EN TUS HÚMEDOS LABIOS
HAS DERRETIDO MIS TRABAS
SABES, MI HIELO SE HA CONVERTIDO
EN DULCES ROSAS
QUEREDME AHORA, DISEMINADO EN TU HABITACIÓN!!!! LAS CALLES EN TUS MANOS HE CONOCIDO
Y SOLO HE GANADO DESOLACIÓN
PRESIDIO INTERIOR AHOGÁNDOME EN SUS OJOS
Y NO QUIERO LO DE MAS ADELANTE
ENTIENDES LO QUE ME ATERRA?



0987



IMACULADA, IMACULADA MUJER DE ROSADOS VELOS
TUS PIES ACARICIAN EL AGUA QUE OSA TOCARLOS CON EL PERMISO DEL SANTÍSIMO
HABITAS EN LA TIERRA PARA REGOCIJO VISUAL DE UNOS CUANTOS
Y NO PARA MI SOLO
PARA VARIAR ES UNA ORDEN DIVINA
COMPARTIR LO AMADO
A LA MIERDA CON ELLO
Y CON TIGO YO NO ME COMPLICO MAS!!!.
TODOS AL ABORDAJE DE ESE INFINITO MAR DE TEMORES!!




098765
TU MIRAS YO TAMBIÉN MIRO
Ahi están denuevo, cristalinos mirando todo a través de esos vidrios ya en-rojecidos del llanto. Solo como siempre postrado en su silla.
Dicen que no era así hasta antes que ella lo tomara con sus delgadas ma­nos. -
Llevo aquí dos meses, no es malo vivir lejos, uno siempre se distrae con algo, pensaba que en la facultad me encontraría muchos amigos y quizás una chica, con suerte una linda chica, no lo niego, las dos primeras semanas fui él más sociable, amigo de todos y de todas, en la fiesta mechona fui el alma, me sentía feliz, pero, esa mañana al volver a la pensión,lo vi. Era un cuadro dantesco, casi horripilante a ala creación humana, pero tierno, de tanta desdicha, nunca me había imaginado que mi ventana guar­dara tanta historia para alguien.
Me dedique a observar a la vergüenza de la prole de aquella pensión, esta­ba escondido como en un mundo de luz, tenue, pero la podía oler, ver, sen­tir, algo había en él, solo, como nunca nadie ka deseado, así estaba. Miraba el cielo como tratando de buscar algo.
El sueño me derrotaba, pero no podía dejar de mirarlo, hacia demasiado frió por su boca emanaba vaho, un vaho triste, oscuro y senil, el no era un viejo, decrepito sí, pero viejo no. Sin darme cuenta me encontré ya de no-che en un despertar somnoliento, pero ahí estaba, seguía igual salvo una diferencia, se había cambiadode traje, en la mañana usaba un traje que solo algún día habrá usado para la misa dominical, un traje de fina tela, brillosos por los años, el color crema del traje había dado lugar añora a un café quemado por el frío y el sol, pero añora vestía traje negro ij la camisa más blanca que pueda imaginar humano alguno, igual que en la mañana, miraba el cielo sentado en su silla añosa como sus manos, buscando ,algo quien sabe que, pero algo. El frío me doblegaba y el sueño ya no me dejaba pensar en el cuadro que teníaante mis ojos. Algo mehizo resistir y comenzar a ver la claridad de sus ojos inmóviles al cielo, vidriosos, rojizos y su cara toda congelada por su interminable lagrimar, quería dormir pero estaba como hipnotizado por esavista.
Por que ahí siempre, y a lo he observado por unos días y sigue en momificadaposición. •, . ',
La otra mañana, mire al cielo y algo sentí, fue como un ,frío metal atrave-zando mis carnes, de improviso mire hacia la ventana y como un,,simio es-taba allí, encaramado en mi balcón, mirándome con extraña fijación, como pidiéndome una explicación de algo inmensamente irespondible. Sus ojos ahora eran los de un mártir, un sujeto a la desdicha pensé, lo vi bajar silen­ciosamente y quedar inmóvil como siempre, Me habrá prohibido mirar al cielo?-.
Esa noche, tuve un sueño ligero' algo se había alojado en mi alma, no sentí ganas de despertar y, no lo hice, dormí por una semana como sumido por una relajación meditada por un samana. , *

Al despertar mire hacia el cielo Y nuevamente fui atravesado entre mis carnes por esa iría y triste mirada. El orate, nuevamente en mi balcón, como simio, dejaba caer sus lágrimas en un macetero donde no existía tierra ni planta que hubiera aprovechado esa carga de vida desechada por aquel intento de vida. Nuevamente lo observe bajar y quebrar la noche, esta vez con un alarido que congelo mi alma. Algo hay en ese ser, desdichado por una humanidad incomprensible al parecer a sus ojos.
Al tiempo, ya no se molestaba cuando lo observaba y buscaba con el esarespuesta en el cielo, tampoco ya subía a observarme a mi balcón, yo habíadejado de ir a mis clases por tratar de saber lo que ahí estaba pasando, nosentía deseos de salir de mi habitación y la señora no se inquietaba por nada,yo ya no existía para ella ni su pensión. 'Ahora era mi turno, había bajado dos veces a observarlo, ni se daba cuen­ta, pero me sentía ahí, observando su pieza, limpia pero con olor a encierro,increíblemente limpia, eso era una cripta pensé. De pronto un impertinen­te frío atravesó los vidrios, mi mente pareció congelarse y pude sentir loque el desdichado quería ver en el cielo, eran ansias de volar y esperaba elmomento, solo el momento, la desilusión de pensar que estaría en ese esta­do por una mujer, la verdad es que me deprimió, perdí el interés como unbebe deja de un día para otro el biberón. Apesadumbrado por la perdidade tiempo comencé a subir a mi balcón, una ultima mirada al desgraciadono seria malo para despreciar una ilusión inspiradora,
.
Que había llegado precisamente aquí para estudiar literatura y que sorpresa al encontrar mi supuesta inspiración frente a mí, una mujer sola-mente puede dejar así a un desgraciado de la calaña de este, pensé. Adiós. Un grito, un alarido de dolor me hicieron volver, el idiota estaba en el sue­lo, gritando y mirando de espaldas al cielo, una luz llenaba el espacio que había ocupado por años el desgraciado. El idiota comenzó a callar, una soledad absoluta, mortuoria, lo calmo, ahora sus ojos eran como de oro, la pureza de su alma se reflejaba en todo su esplendor, el traje que antes esta­ba brilloso de tierra y sebo, ahora brillaba como si hubiera sido tejido con hilos de plata, arrodillado lo observaba con admiración.
-Es mi momento me dijo, ,
y el brillo aumento de forma segadora y no estuvo mas, se había ido, sutraje aun estaba sin ocupante, claro, café seboso y brillante como siempre.Sin darme cuenta, me vi sentado con el traje a perfecto calce, observandoel cielo buscando la respuesta, mi momento, mi momento de volar, mi tur­no- . ;
Esta pieza tiene hermosa vista, escuche decir a la arrendataria a un joven que llegaba a estudiar literatura al parecer.
TU DON PARA DISFRUTAR


Ese día ya no pude más, su mirada me despreciaba con un velo de tormento.
Sentí que no podría mirarla mas por detrás de sus ojos, un mal día se vendría desde ahora.
Su caminar cabizbajo pusilánime lo hacia ver como un alma en pena, por algún motivo sus pasos se detuvieron, yano había en él esa algarabía que lo destacaba de los demás. La dulzura de su mirada cabía huido como la luz de una sepultura, era notorio el cambio, ya no seria el mismo. Alejandro se había ido, se había ido tras el recuerdo de una silueta otrora amante, ahora incomprensible a la suerte del amante. ¿Acaso es tanto pecado para la humanidad, que un joven sienta amor?, en el fondo de su ser el se desvanecia.
"Ahora caminare sin destino, el caminar me hace olvidarla, ¿qué es lo que me sucede?, me habré convertido......en algo repugnante...."no me gusta esta
sensación, puede que me aliene.
-Tengo dinero para algo, pero que no sea alcohol, que tipo de desilusión amorosa seria esta al ahogarmis impulsos en una solución virulenta, que lo único que lograría seria volverme a una situación aun más decadente de la que encuentro.
Santiago a veces es muy gris para tanta cordura, en otros tiempos no hu-hiera llorado, pero el sol ya muriendo en un abominable ocaso que relata mi perecer a la luna que pálida me cobija en una habitación de amargura azulesca.
-¿Dios, tanto te he ofendido, para que me castigues de tan salvaje forma?.
Mis piernasya no suben las escaleras, que me esta sucediendo, ideas, ideas endemoniadas, recorren las paredes.
-Y
fumo.

Ya no podía sostener su cabeza sobre los hombros, la oscuridad hacia yagasen sus sudadas manos, las delgadas y pálidas manos ya ni siquiera podíansostener el blanco cigarro, habría fumado más cigarros que un conjuntode desdichados esperando su hora de ejecución, esperando esa voz defue­go, la del verdugo. Pero él es diferente, él es su propio verdugo.Mis ojos ya no ven, las cascadas de lagrimas ciegan mis alientos, no sientofuerzas. >
-Es tan salvaje vivir que solo logran crecer los árboles, que burlándose en la ventana con sus hojas y el viento provocan arcadas en mi respirar, ya nada me llama la atención, solo desearía
no estar aquí para verlo, el susurro de los amantes en la pieza contigua, me recuerda el tiempo en que pretendí ser feliz, los ojos nuevamente se opri men ante la oscuridad. Mis latidos no son normales.

-¿Qué es lo que habré hecho dios mío?.
Si!, te he negado, lo reconozco, pero acaso, ¿No perdonas a los impíos?, ¿no eres acaso el dios de misericordia divina?, pues entonces ahora llévame contigo y detiene este lamentable momento.
-Hubiera deseado el ocaso de otra forma.
-Quizás con la espina, que de niño jugando en los jardines me rasmille los brazos, abrirlos en infantil juego de luz y de sombras.
Ese recuerdo provoco en la mirada del joven Alejandro el último aliento de cordura, la humillación habría de llegar a su momento más álgido en pocos instantes, las horas pasaban como si fuesen batallones de criminales miradas sobre su pesar, él había sido muy precoz, durante su corta vida se destaco por los logros más significantes para con sus contemporáneos, tuvo mil aventuras amorosas y a todas las dejaba sin saber por que, pero nunca había sentido el aliento de la vida, la felicidad del hombre, el ver transpa­rencia al caminar, la liviandad de la estupidez del enamorado, del idiota que siente amar, que logra amar y no lo controla, sino que se deja llevar al fin, al purgatorio de losenamorados. La oscuridad rodeaba al joven, el humo de los cigarros ha­cían ya insostenible el respirar, si hasta la oscuridad deseaba huir, pero el no la dejaba.
-Será necesario que deba ver nuevamente otro día?, que la naturaleza se sienta fracasada de su creación, tanta tristeza harían desaparecer el ritmo de la vida, solo es cosa de darle tiempo a la lóbrega mujer para que me envuelva en sus fríos cabellos y hacer el amor en una noche que duraría millones de ocasos nunca terminables y caer en el insostenible ocaso en que me estoy dejando llevar.
-Sin duda es mi tiempo más lamentable.
-¿Ahora estas contento?.
El color de mi alma se escapa entre mis dedos, mis poros dejan escapar vida, desearía beber pero he prometido a la sombra descansar a la luz de la ago­nía. He intentado beber un vaso de agua pero mis dedos ya han dejado escapar la mitad de mi vida y este poco de sangre que me arraiga al sufri-miento, me hiela el alma. Los vidrios esparcidos alrededor de la pieza re-flejan la luz mortuoria de la luna, gotas de sangre riegan los pies del infeliz, lagrimas de sal yagan agriaban la piel de ese insipiente esperpento de la raza humana, aborigen amante, estas conociendo la esencia del vivir y no has sido capaz de sobrellevarla, has de esperar poco, lo noto en tus ojos, tus ojos solo se asemejan al flujo apresurado de un joven enamorado y des­truido por el mismo sentir.
- Y si los vidrios vinieran a mí de forma encarnizada?, ¿Perdonarías mis pecados?, ¿Tendrías algo de misericordia, dios mío?,......¡mira mi sufrimiento!!.
A Acaso me abandonas al igual que a tu hijo!.
-¡¡Desgracia que caiga en ti!!, tanto como ha caído en mi.
-Y aun así, no detendrías mi sufrir.
-Mira mis manos ya atormentadas, no lo entiendes?, lo hago por el don que tu nos otorgaste:
-El amor es acaso, tu más preciado don y regalo?
Es tan purificador el sufrir de mi alma y la de los infelices que ahogan su vida en vicios que después tu mismo condenas a través de tus santos envia­dos?.
-Inmisericorde dios!!, mira lo que he conseguido con ser tu imagen y seme­janza!!.
-Blanca palidez y amargura de alma.
El joven, en el rincón de la lóbrega habitación comienza a sentir las raíces de la oponente muerte, acercándose a sus brazos un vidrio redentor comien­za a cegar su vida, la creación del divino
- Y si los vidrios vinieran a mí de forma encarnizada?, ¿Perdonarías mis pecados?, ¿Tendrías algo de misericordia, dios mío?,...mira mi sufrimiento
-¡Acaso me abandonas al igual que a tu hijo!.
-¡¡Desgracia que caiga en ti!!, tanto como ha caído en mi.
-Y aun así, no detendrías mi sufrir.
-Mira mis manos ya atormentadas, no lo entiendes?, lo hago por el don que tu nos otorgaste:
-El amor es acaso, tu más preciado don y regalo?
Es tan purificador el sufrir de mi alma y la de los infelices que ahogan su vida en vicios que después tu mismo condenas a través de tus santos envia­dos?.
-Inmisericorde dios!!, mira lo que he conseguido con ser tu imagen y seme­janza!!.
-Blanca palidez y amargura de alma.
El joven, en el rincón de la lóbrega habitación comienza a sentir las raíces de la oponente muerte, acercándose a sus brazos un vidrio redentor comien­za a cegar su vida, la creación del divino, una melodía de hermosas voces angelicales alegraron la habitación, el joven gritaba, déjenme solo señor!. Estaba nadando en una mortaja
de vidrios, lana y sangre, que gustosa comenzaba regar toda la habitación, la risa enajenaba el rostro del joven, el dolor, el llanto, solo la maravillaban ante este espectáculo que tiene delante de sí, su propia vida, que ahora es-taba dispuesto a dejar, de una vez por fin seria libre de los hatos terrenales. La mirada del joven no encontraba un lugar donde lijarse, sus dedos ya no se moverían más, nunca volverían a acariciar los jugosos papeles que ilu­minaron su vida un día. Ahora solo le quedaba esperar.
-Siento frío, me,siento mal, ¿dios perdona a este pecador, que no controla tu sabio don y lo hace su propio enemigo, ahora voy en tu busca, sírveme de orientación o maldición, pero nunca he de ser tu semejanza.
-Mamá!, Mamá!, Mamá!, tu hijo se ha hecho hombre y no estas para verlo.
-Hoy me ha de saludar la luna y no estarás para verlo, no habrá nadie para verlo.
Y ahí estaba, observando esa silueta que fácil habían forjado unas cuantas arremetidas contra la juguetona y descargada cama, mas una niñez, adolescencia y una muy bien disfrutada adultez. Esos preciosos zapatos de tacón, llevando dentro un par de deliciosas piernas, adornadas con una sensual red, con un grueso hilo mas negro que toda aquella seda atravesando el medio de toda esa maravillosa vista, mas arriba de la rodi­lla, su estrecha falda, acentuando sus contorneadas nalgas, que suben a una delicada cintura, en la que mis manos mas que seguro se derretirían de emoción, la fina y brillosa cabellera llegando a acariciar sutil, pero salvajemente su bien compuesta espalda, me estaba volviendo loco, de pronto se da vuelta y la fina cabellera surca el viento y me siento culpable de ser espectador de tanta belleza, la veo de frente, un ángel, siendo recorrido por una lúdica vista, su rostro una perfecta unión de belleza y satisfacción, un cuello tan delgado que con un beso apasionado lo quebrada, un par de senos desafiantes a toda ley física y me siento acalorado, mirando e imaginando su caminar y con esa melodía, pero hacia donde va, quien será el afortunado?.
-Bailas?.
-Que!?,,, Si claro.
Debo haber parecido un idiota bailando con aquella musa digna del mejor pintor aun no nacido, mis dedos al sentir la seda de su vestido me parecieron haber sido hechos para ella, al contrario de lo que había pensado se sentía do­minante, mis ojos en directa línea con los suyos y en ciertas ocasiones con sus labios eran lo que se podía esperar, los de un muchacho sorprendido por la belleza de su compañera, pero mis piernas obtuvieron la mejor parte, acarician­do con tan solo el roce entre telas de casimir de mi traje y la seda de su vestido y medias. Mis pies frente a tanta felicidad no hicieron mas que confundirse, un atolondrado baile, me sentí nervioso, yo no sabia como se bailaba el tango, solo había ido a buscar a mi padre, que se hallaba por ahí dentro de este club que odiara desde mi niñez y que ahora estaba a punto de amar.

Si, lo había ido a buscar ya que en casa mi madre, estaba a punto de dar a luz a su décimo hijo y la tenía las llaves del auto, más encima a mis dieciocho años o me tenían confianza como para aprender a manejar, por mi visible inseguri­dad que ellos mismos me habían forjado. Recuerdo que de niño no me dejaban bajar las escaleras por miedo auna caída, pude bajar solo a los quince años, no podía jugar fútbol por que me podía llegar un pelotazo o me podía lesionar. Pero a mis demás hermanos, yo soy sexto, no los sobreprotegieron tanto, nun­ca lo he entendido, mi hermano Julián es un bohemio nunca lo veo sino hasta las.seis de la tarde, en que me dice cuando te vas a soltar del yugo, tu sólito te has envuelto en tu encierro, si ya pareces sabana, si acaso no conozco el sol, con que derecho me decía esto si el solo conoce la luna, pero al menos algo conoce.
Mis otros hermanos están todos casados, y viven en casa, pero solo los recuer­do cuando escucho sus gritos, aun no he sido tío, y no se por que? Además con mi único hermano que me llevo bien Gabriel, el muy desgraciado se hizo cura, y se fue para la Guayana Francesa o Panamá con los jesuitas. Así era mi vida, hasta hoy que he venido a buscar a la farra misma de mi viejo.
-Que te pasa?-........... Sabes bailar?....
Me pregunto mi fabulosa compañera.
-No, pero haría el intento si usted tuviese la amabilidad de considerarme suaprendiz de baile. Yo había hablado!!, hablado con una mujer que no fuera mi madre (pues notengo hermanas), me sentí el rey de la noche, esta más que seguro terminaríatrágicamente con un no! de parte de mi bella supuesta profesora y por consi­guiente con el rabo entre las piernas ir a buscar al curagüilla de mi viejo yvolver a mirarla de reojo llevándome a mi padre borracho como corcho ante laensordecedora risa de todo el club, pero:
10.
-Bueno, acepto, seré tu profesora de tango, comencemos ahora, tienes tiempo, cierto?.
Dios mió, me pregunta si tengo tiempo, mi madre a punto de parir me pide con urgencia que busque a mi padre en el club, pensando que lo llevaría ipsofacto, entro a este y quedo prendado abrazando la oportunidad de mi vida, de hacer algo con migo, las imágenes me daban vueltas. Pero al observar esa hermosa creación del divino tomándome atención, a mi, un perguetano, que nunca había sido tomado en cuenta por fémina alguna, no!, ni mi madre con su puto décimo hijo, iba a lograr amargarme el día, este era el día que tanto me había hablado mi hermano Julián, había llegado y estaba aquí ante mis ojos, lo podía tocar y oler, de pronto se me escapa como un impulso de no se donde:
-Si, claro, tengo todo el tiempo del mundo para ti y para el tango-.
Que respuesta dios mió, este era acaso el Fabián que miraba todos los días al espejo cuando me afeitaba por orden de mi madre, pues de este en adelante lo haré cuando yo quiera.
-Que bien mi apuesto aprendiz, para comenzar bien, como te llamas?, Sabrás que no puedo comenzar a enseñar sin saber el nombre de mi alumno. Ahno!, esto es mucho, siento la cara como un horno, dios!, no me estaré sonrojando, que importa ya estoy aquí y no retrocederé, este puede ser mi día, nunca le he dicho mi nombre a nadie que no sea de mi familia, como esas veces que vienen tíos de el campo a ver a mis padres, de pronto me ven y dicen que grande esta este chico, si ya esta en edad de casarse, no me digas que este es el............... y ahí como santo idiota..... Soy el Fabián, tío, pero ahora no mas,
Si me preguntan el nombre mis tíos los dejare con la pregunta y les diré averígualo.
-Fabián y usted?.
-Eh! No me digas usted, trátame de tu, yo soy Graciela. ,
Me beso en la cara, me muero!, esos hermosos y delicados labios se handignado de tocar mi cara, que orgullo, estoy abrazado con la mujer mas lindaque he visto en mi vida y me ha besado en la cara, es algo que desearía gritar atodo el mundo, contárselo a mis amigos, pero a cuales?, si mi encierro no mehabía dejado conocer mayormente a mis vecinos y de el colegio ni hablar, si fuiel único de mis hermanos en tener profesores particulares en mi casa, así quenunca fui, hasta mis hermanos chicos van a kinder y otros cursos de la básica encolegios mixtos, mixtos!!, Dios!!, y yo a los recién ahora a los dieciocho tengocontacto con una mujer ajena a mi realidad. m?
-Que edad tiene Fabián?-
Que hago, si le digo mi verdadera edad me desechara por cabrochico y no lo podría soportar, pero si me aumento la edad y me descubre, pensara que soy un mentiroso y con mayor razón me rechazara, cabrochico agrandado y men­tiroso, me gritada de seguro, pero esta seria mi profesora y es común que los alumnos sean menores que sus profesores, así que:
-Dieciocho
-Pero si eres un bebe, tan lindo y sincero, bueno yo tengo veinticinco.
Dios, primero me dice bebe, después lindo y tiene veinticinco, esto es un sue­co, he sido aprobado por mi diosa, es perfecto todo esto es un sueco y si que es real, por que no estoy acostado en mi cama masturbándome como de costum­bre, creando fogosas situaciones con actrices de la televisión. Creo que ya ha comenzado la lección...

-Mira Fabián, coloca tu mano aquí en mi espalda y avanzamos a medida que yo te indique, ya?.
Mierda, le acababa de colocar mi mano en su espalda, cuando con un leve y suave roce pude sentir el nacimiento de su hermoso trasero, fue inevitable, no supe si pedir perdón, pero nos seguimos moviendo, bajo sus instrucciones y mi mano seguía ahí, sintiendo cada vez mas la hechura de aquellos glúteos.
-Lo estas haciendo muy bien, Fabián.
Ella quizás, siquiera había sentido mi mano, seguimos con los movimientos, un, dos, tres y un, dos, tres, pero, de pronto cambio el movimiento y seguían sus instrucciones comenzó un entrelazamiento de nuestras piernas, de por aquí por dentro de los muslos y sacando la pierna suavemente ya acariciando sus medias
Y ella avanzando y retrocediendo con los pasos mas sensuales que yo haya visto, de pronto vino un apretón y sentí lo inevitable, me eructe, como nunca, yo hice lo imposible por contenerlo, pero como una reacción salvaje yo también la atraje y la apreté fuertemente, ella pronuncio mi nombre casi con un respiro, me miro a los ojos y casi con un abrir y cerrar de ojos, tenia su lengua jugando con la mía, que en un principio se había escondido, pero que ahora jugaba tan bien como la suya, que momento aquel, había sido socado por toda mi vida.
-Fabián ven-. .,,.„ ,
Graciela, me tomaba de la mano como cual madre conduce a su hijo, pero ella no era mi madre y no me conduciría a casa precisamente, detrás del club habían unos pequeños departamentos de solteros, ella vivía ahí, y ahí precisa­mente iríamos.
13.
Era un pequeño departamento de dos ambientes, ella coloco un disco de tango mucho más lento que los anteriores y comenzamos a bailar, ahora ya no habían tantas instrucciones y tampoco técnicas de baile. Solo comenzó a besarme y tocarme con la suavidad de una brisa, yo ahí con mis manos congeladas en su trasero, no las podía mover, de pronto un poco de cabello de Graciela se intro­dujo entre nuestras lenguas y saque mi mano posada en sus nalgas avanzan do rápida pero suavemente su espalda (no sabia como los iva a sacar), hasta que de pronto en la rápida subida de mi mano toque uno de sus pechos, me sentí en el, cielo, con ganas de gritar, mi asombrada felicidad y ahí se quedo mi mano tocando (así como mi madre amasa el pan) sus dos preciosos pechos, todavía no llegaba el momento mas recordado de mi vida, cuando me lanza sobre un sofá cama, que supongo habrá sido su cama (pues no existían mas muebles que el equipo y el sofá cama) y se desnuda ante mis ya perplejos ojos, quede parali­zado, pero no tanto como mi muchachin, que me tenia sorprendido con el pantalón todo mojado por dentro, me ayudo amablemente a despojarme de mi traje y nos dimos a juegos por mi totalmente desconocidos, solo los había imaginado cuando me encontraba leyendo las memorias de una pulga y sidartha. Pero ahora era yo quien lo estaba viviendo en carne propias, ella gritaba, suspi­raba y gemía, en variadas ocasiones me felicitaba, practicábamos pienso, t oda su experiencia, mi lengua recorrió todo su espectral cuerpo, desde la punta de sus cabellos hasta la pintura se los deditos de sus pies, me detuve bastante rato en su candorosa entrepiernas, fabulosa unión de placer y belleza era lo que tenia ante mi, ala vez ella recorría todo mi sudado cuerpo, deteniéndose afortu­nadamente para mi un buen rato en mi arma, fue genial, mis manos ya con confianza, recoman y hurgueteaban cuanto orificio en su cuerpo hallaban, ella era un festín de bramidos y dulzura, nuevamente arremetíamos en pugna nues­tros cuerpos hasta quedar al amanecer extasiados y agotados, mis ojos se cerra­ron al sentir su cabeza en mi pecho y su muslo sobre mis piernas. Al despertar, ella aun dormía, me levante y ella en su hermosa desnudez ahí tendida era un cuadro de boticelli. Me vestí, la bese en sus pies,
Pantorrillas, muslos, entrepiernas, ombligo, dedos, cuello, frente y boca, ob­serve la ventana y en ella se entretenían dos flores, una roja y la otra blanca. Corte la roja y la coloque entre las piernas en pos de agradecimiento, abrí la puerta y me fui sin mirar atrás.
A1 llegar a casa, recordé el por que de mi salida, corrí al club y estaba cerrado, fui de inmediato a casa y mi madre había dado a luz una hermosa pequeña, la primera mujer de los Aguirre Alvarado, su nombre seria Graciela, que cosas, no. Pero en fin, aquí ha comenzado mi vida, con una Graciela en mis recuerdos y otra preciosa para toda mi vida.

fabian y usted?

Y ahí estaba, observando esa silueta que fácil habían forjado unas cuantas arremetidas contra la juguetona y descargada cama, mas una niñez, adolescencia y una muy bien disfrutada adultez. Esos preciosos zapatos de tacón, llevando dentro un par de deliciosas piernas, adornadas con una sensual red, con un grueso hilo mas negro que toda aquella seda atravesando el medio de toda esa maravillosa vista, mas arriba de la rodi­lla, su estrecha falda, acentuando sus contorneadas nalgas, que suben a una delicada cintura, en la que mis manos mas que seguro se derretirían de emoción, la fina y brillosa cabellera llegando a acariciar sutil, pero salvajemente su bien compuesta espalda, me estaba volviendo loco, de pronto se da vuelta y la fina cabellera surca el viento y me siento culpable de ser espectador de tanta belleza, la veo de frente, un ángel, siendo recorrido por una lúdica vista, su rostro una perfecta unión de belleza y satisfacción, un cuello tan delgado que con un beso apasionado lo quebrada, un par de senos desafiantes a toda ley física y me siento acalorado, mirando e imaginando su caminar y con esa melodía, pero hacia donde va, quien será el afortunado?.
-Bailas?.
-Que!?,,, Si claro.
Debo haber parecido un idiota bailando con aquella musa digna del mejor pintor aun no nacido, mis dedos al sentir la seda de su vestido me parecieron haber sido hechos para ella, al contrario de lo que había pensado se sentía do­minante, mis ojos en directa línea con los suyos y en ciertas ocasiones con sus labios eran lo que se podía esperar, los de un muchacho sorprendido por la belleza de su compañera, pero mis piernas obtuvieron la mejor parte, acarician­do con tan solo el roce entre telas de casimir de mi traje y la seda de su vestido y medias. Mis pies frente a tanta felicidad no hicieron mas que confundirse, un atolondrado baile, me sentí nervioso, yo no sabia como se bailaba el tango, solo había ido a buscar a mi padre, que se hallaba por ahí dentro de este club que odiara desde mi niñez y que ahora estaba a punto de amar.

Si, lo había ido a buscar ya que en casa mi madre, estaba a punto de dar a luz a su décimo hijo y la tenía las llaves del auto, más encima a mis dieciocho años o me tenían confianza como para aprender a manejar, por mi visible inseguri­dad que ellos mismos me habían forjado. Recuerdo que de niño no me dejaban bajar las escaleras por miedo auna caída, pude bajar solo a los quince años, no podía jugar fútbol por que me podía llegar un pelotazo o me podía lesionar. Pero a mis demás hermanos, yo soy sexto, no los sobreprotegieron tanto, nun­ca lo he entendido, mi hermano Julián es un bohemio nunca lo veo sino hasta las.seis de la tarde, en que me dice cuando te vas a soltar del yugo, tu sólito te has envuelto en tu encierro, si ya pareces sabana, si acaso no conozco el sol, con que derecho me decía esto si el solo conoce la luna, pero al menos algo conoce.
Mis otros hermanos están todos casados, y viven en casa, pero solo los recuer­do cuando escucho sus gritos, aun no he sido tío, y no se por que? Además con mi único hermano que me llevo bien Gabriel, el muy desgraciado se hizo cura, y se fue para la Guayana Francesa o Panamá con los jesuitas. Así era mi vida, hasta hoy que he venido a buscar a la farra misma de mi viejo.
-Que te pasa?-........... Sabes bailar?....
Me pregunto mi fabulosa compañera.
-No, pero haría el intento si usted tuviese la amabilidad de considerarme suaprendiz de baile. Yo había hablado!!, hablado con una mujer que no fuera mi madre (pues notengo hermanas), me sentí el rey de la noche, esta más que seguro terminaríatrágicamente con un no! de parte de mi bella supuesta profesora y por consi­guiente con el rabo entre las piernas ir a buscar al curagüilla de mi viejo yvolver a mirarla de reojo llevándome a mi padre borracho como corcho ante laensordecedora risa de todo el club, pero:
10.
-Bueno, acepto, seré tu profesora de tango, comencemos ahora, tienes tiempo, cierto?.
Dios mió, me pregunta si tengo tiempo, mi madre a punto de parir me pide con urgencia que busque a mi padre en el club, pensando que lo llevaría ipsofacto, entro a este y quedo prendado abrazando la oportunidad de mi vida, de hacer algo con migo, las imágenes me daban vueltas. Pero al observar esa hermosa creación del divino tomándome atención, a mi, un perguetano, que nunca había sido tomado en cuenta por fémina alguna, no!, ni mi madre con su puto décimo hijo, iba a lograr amargarme el día, este era el día que tanto me había hablado mi hermano Julián, había llegado y estaba aquí ante mis ojos, lo podía tocar y oler, de pronto se me escapa como un impulso de no se donde:
-Si, claro, tengo todo el tiempo del mundo para ti y para el tango-.
Que respuesta dios mió, este era acaso el Fabián que miraba todos los días al espejo cuando me afeitaba por orden de mi madre, pues de este en adelante lo haré cuando yo quiera.
-Que bien mi apuesto aprendiz, para comenzar bien, como te llamas?, Sabrás que no puedo comenzar a enseñar sin saber el nombre de mi alumno. Ahno!, esto es mucho, siento la cara como un horno, dios!, no me estaré sonrojando, que importa ya estoy aquí y no retrocederé, este puede ser mi día, nunca le he dicho mi nombre a nadie que no sea de mi familia, como esas veces que vienen tíos de el campo a ver a mis padres, de pronto me ven y dicen que grande esta este chico, si ya esta en edad de casarse, no me digas que este es el............... y ahí como santo idiota..... Soy el Fabián, tío, pero ahora no mas,
Si me preguntan el nombre mis tíos los dejare con la pregunta y les diré averígualo.
-Fabián y usted?.
-Eh! No me digas usted, trátame de tu, yo soy Graciela. ,
Me beso en la cara, me muero!, esos hermosos y delicados labios se handignado de tocar mi cara, que orgullo, estoy abrazado con la mujer mas lindaque he visto en mi vida y me ha besado en la cara, es algo que desearía gritar atodo el mundo, contárselo a mis amigos, pero a cuales?, si mi encierro no mehabía dejado conocer mayormente a mis vecinos y de el colegio ni hablar, si fuiel único de mis hermanos en tener profesores particulares en mi casa, así quenunca fui, hasta mis hermanos chicos van a kinder y otros cursos de la básica encolegios mixtos, mixtos!!, Dios!!, y yo a los recién ahora a los dieciocho tengocontacto con una mujer ajena a mi realidad. m?
-Que edad tiene Fabián?-
Que hago, si le digo mi verdadera edad me desechara por cabrochico y no lo podría soportar, pero si me aumento la edad y me descubre, pensara que soy un mentiroso y con mayor razón me rechazara, cabrochico agrandado y men­tiroso, me gritada de seguro, pero esta seria mi profesora y es común que los alumnos sean menores que sus profesores, así que:
-Dieciocho
-Pero si eres un bebe, tan lindo y sincero, bueno yo tengo veinticinco.
Dios, primero me dice bebe, después lindo y tiene veinticinco, esto es un sue­co, he sido aprobado por mi diosa, es perfecto todo esto es un sueco y si que es real, por que no estoy acostado en mi cama masturbándome como de costum­bre, creando fogosas situaciones con actrices de la televisión. Creo que ya ha comenzado la lección...

-Mira Fabián, coloca tu mano aquí en mi espalda y avanzamos a medida que yo te indique, ya?.
Mierda, le acababa de colocar mi mano en su espalda, cuando con un leve y suave roce pude sentir el nacimiento de su hermoso trasero, fue inevitable, no supe si pedir perdón, pero nos seguimos moviendo, bajo sus instrucciones y mi mano seguía ahí, sintiendo cada vez mas la hechura de aquellos glúteos.
-Lo estas haciendo muy bien, Fabián.
Ella quizás, siquiera había sentido mi mano, seguimos con los movimientos, un, dos, tres y un, dos, tres, pero, de pronto cambio el movimiento y seguían sus instrucciones comenzó un entrelazamiento de nuestras piernas, de por aquí por dentro de los muslos y sacando la pierna suavemente ya acariciando sus medias
Y ella avanzando y retrocediendo con los pasos mas sensuales que yo haya visto, de pronto vino un apretón y sentí lo inevitable, me eructe, como nunca, yo hice lo imposible por contenerlo, pero como una reacción salvaje yo también la atraje y la apreté fuertemente, ella pronuncio mi nombre casi con un respiro, me miro a los ojos y casi con un abrir y cerrar de ojos, tenia su lengua jugando con la mía, que en un principio se había escondido, pero que ahora jugaba tan bien como la suya, que momento aquel, había sido socado por toda mi vida.
-Fabián ven-. .,,.„ ,
Graciela, me tomaba de la mano como cual madre conduce a su hijo, pero ella no era mi madre y no me conduciría a casa precisamente, detrás del club habían unos pequeños departamentos de solteros, ella vivía ahí, y ahí precisa­mente iríamos.
13.
Era un pequeño departamento de dos ambientes, ella coloco un disco de tango mucho más lento que los anteriores y comenzamos a bailar, ahora ya no habían tantas instrucciones y tampoco técnicas de baile. Solo comenzó a besarme y tocarme con la suavidad de una brisa, yo ahí con mis manos congeladas en su trasero, no las podía mover, de pronto un poco de cabello de Graciela se intro­dujo entre nuestras lenguas y saque mi mano posada en sus nalgas avanzan do rápida pero suavemente su espalda (no sabia como los iva a sacar), hasta que de pronto en la rápida subida de mi mano toque uno de sus pechos, me sentí en el, cielo, con ganas de gritar, mi asombrada felicidad y ahí se quedo mi mano tocando (así como mi madre amasa el pan) sus dos preciosos pechos, todavía no llegaba el momento mas recordado de mi vida, cuando me lanza sobre un sofá cama, que supongo habrá sido su cama (pues no existían mas muebles que el equipo y el sofá cama) y se desnuda ante mis ya perplejos ojos, quede parali­zado, pero no tanto como mi muchachin, que me tenia sorprendido con el pantalón todo mojado por dentro, me ayudo amablemente a despojarme de mi traje y nos dimos a juegos por mi totalmente desconocidos, solo los había imaginado cuando me encontraba leyendo las memorias de una pulga y sidartha. Pero ahora era yo quien lo estaba viviendo en carne propias, ella gritaba, suspi­raba y gemía, en variadas ocasiones me felicitaba, practicábamos pienso, t oda su experiencia, mi lengua recorrió todo su espectral cuerpo, desde la punta de sus cabellos hasta la pintura se los deditos de sus pies, me detuve bastante rato en su candorosa entrepiernas, fabulosa unión de placer y belleza era lo que tenia ante mi, ala vez ella recorría todo mi sudado cuerpo, deteniéndose afortu­nadamente para mi un buen rato en mi arma, fue genial, mis manos ya con confianza, recoman y hurgueteaban cuanto orificio en su cuerpo hallaban, ella era un festín de bramidos y dulzura, nuevamente arremetíamos en pugna nues­tros cuerpos hasta quedar al amanecer extasiados y agotados, mis ojos se cerra­ron al sentir su cabeza en mi pecho y su muslo sobre mis piernas. Al despertar, ella aun dormía, me levante y ella en su hermosa desnudez ahí tendida era un cuadro de boticelli. Me vestí, la bese en sus pies,
Pantorrillas, muslos, entrepiernas, ombligo, dedos, cuello, frente y boca, ob­serve la ventana y en ella se entretenían dos flores, una roja y la otra blanca. Corte la roja y la coloque entre las piernas en pos de agradecimiento, abrí la puerta y me fui sin mirar atrás.
A1 llegar a casa, recordé el por que de mi salida, corrí al club y estaba cerrado, fui de inmediato a casa y mi madre había dado a luz una hermosa pequeña, la primera mujer de los Aguirre Alvarado, su nombre seria Graciela, que cosas, no. Pero en fin, aquí ha comenzado mi vida, con una Graciela en mis recuerdos y otra preciosa para toda mi vida.