Y ahí estaba, observando esa silueta que fácil habían forjado unas cuantas arremetidas contra la juguetona y descargada cama, mas una niñez, adolescencia y una muy bien disfrutada adultez. Esos preciosos zapatos de tacón, llevando dentro un par de deliciosas piernas, adornadas con una sensual red, con un grueso hilo mas negro que toda aquella seda atravesando el medio de toda esa maravillosa vista, mas arriba de la rodilla, su estrecha falda, acentuando sus contorneadas nalgas, que suben a una delicada cintura, en la que mis manos mas que seguro se derretirían de emoción, la fina y brillosa cabellera llegando a acariciar sutil, pero salvajemente su bien compuesta espalda, me estaba volviendo loco, de pronto se da vuelta y la fina cabellera surca el viento y me siento culpable de ser espectador de tanta belleza, la veo de frente, un ángel, siendo recorrido por una lúdica vista, su rostro una perfecta unión de belleza y satisfacción, un cuello tan delgado que con un beso apasionado lo quebrada, un par de senos desafiantes a toda ley física y me siento acalorado, mirando e imaginando su caminar y con esa melodía, pero hacia donde va, quien será el afortunado?.
-Bailas?.
-Que!?,,, Si claro.
Debo haber parecido un idiota bailando con aquella musa digna del mejor pintor aun no nacido, mis dedos al sentir la seda de su vestido me parecieron haber sido hechos para ella, al contrario de lo que había pensado se sentía dominante, mis ojos en directa línea con los suyos y en ciertas ocasiones con sus labios eran lo que se podía esperar, los de un muchacho sorprendido por la belleza de su compañera, pero mis piernas obtuvieron la mejor parte, acariciando con tan solo el roce entre telas de casimir de mi traje y la seda de su vestido y medias. Mis pies frente a tanta felicidad no hicieron mas que confundirse, un atolondrado baile, me sentí nervioso, yo no sabia como se bailaba el tango, solo había ido a buscar a mi padre, que se hallaba por ahí dentro de este club que odiara desde mi niñez y que ahora estaba a punto de amar.
Si, lo había ido a buscar ya que en casa mi madre, estaba a punto de dar a luz a su décimo hijo y la tenía las llaves del auto, más encima a mis dieciocho años o me tenían confianza como para aprender a manejar, por mi visible inseguridad que ellos mismos me habían forjado. Recuerdo que de niño no me dejaban bajar las escaleras por miedo auna caída, pude bajar solo a los quince años, no podía jugar fútbol por que me podía llegar un pelotazo o me podía lesionar. Pero a mis demás hermanos, yo soy sexto, no los sobreprotegieron tanto, nunca lo he entendido, mi hermano Julián es un bohemio nunca lo veo sino hasta las.seis de la tarde, en que me dice cuando te vas a soltar del yugo, tu sólito te has envuelto en tu encierro, si ya pareces sabana, si acaso no conozco el sol, con que derecho me decía esto si el solo conoce la luna, pero al menos algo conoce.
Mis otros hermanos están todos casados, y viven en casa, pero solo los recuerdo cuando escucho sus gritos, aun no he sido tío, y no se por que? Además con mi único hermano que me llevo bien Gabriel, el muy desgraciado se hizo cura, y se fue para la Guayana Francesa o Panamá con los jesuitas. Así era mi vida, hasta hoy que he venido a buscar a la farra misma de mi viejo.
-Que te pasa?-........... Sabes bailar?....
Me pregunto mi fabulosa compañera.
-No, pero haría el intento si usted tuviese la amabilidad de considerarme suaprendiz de baile. Yo había hablado!!, hablado con una mujer que no fuera mi madre (pues notengo hermanas), me sentí el rey de la noche, esta más que seguro terminaríatrágicamente con un no! de parte de mi bella supuesta profesora y por consiguiente con el rabo entre las piernas ir a buscar al curagüilla de mi viejo yvolver a mirarla de reojo llevándome a mi padre borracho como corcho ante laensordecedora risa de todo el club, pero:
10.
-Bueno, acepto, seré tu profesora de tango, comencemos ahora, tienes tiempo, cierto?.
Dios mió, me pregunta si tengo tiempo, mi madre a punto de parir me pide con urgencia que busque a mi padre en el club, pensando que lo llevaría ipsofacto, entro a este y quedo prendado abrazando la oportunidad de mi vida, de hacer algo con migo, las imágenes me daban vueltas. Pero al observar esa hermosa creación del divino tomándome atención, a mi, un perguetano, que nunca había sido tomado en cuenta por fémina alguna, no!, ni mi madre con su puto décimo hijo, iba a lograr amargarme el día, este era el día que tanto me había hablado mi hermano Julián, había llegado y estaba aquí ante mis ojos, lo podía tocar y oler, de pronto se me escapa como un impulso de no se donde:
-Si, claro, tengo todo el tiempo del mundo para ti y para el tango-.
Que respuesta dios mió, este era acaso el Fabián que miraba todos los días al espejo cuando me afeitaba por orden de mi madre, pues de este en adelante lo haré cuando yo quiera.
-Que bien mi apuesto aprendiz, para comenzar bien, como te llamas?, Sabrás que no puedo comenzar a enseñar sin saber el nombre de mi alumno. Ahno!, esto es mucho, siento la cara como un horno, dios!, no me estaré sonrojando, que importa ya estoy aquí y no retrocederé, este puede ser mi día, nunca le he dicho mi nombre a nadie que no sea de mi familia, como esas veces que vienen tíos de el campo a ver a mis padres, de pronto me ven y dicen que grande esta este chico, si ya esta en edad de casarse, no me digas que este es el............... y ahí como santo idiota..... Soy el Fabián, tío, pero ahora no mas,
Si me preguntan el nombre mis tíos los dejare con la pregunta y les diré averígualo.
-Fabián y usted?.
-Eh! No me digas usted, trátame de tu, yo soy Graciela. ,
Me beso en la cara, me muero!, esos hermosos y delicados labios se handignado de tocar mi cara, que orgullo, estoy abrazado con la mujer mas lindaque he visto en mi vida y me ha besado en la cara, es algo que desearía gritar atodo el mundo, contárselo a mis amigos, pero a cuales?, si mi encierro no mehabía dejado conocer mayormente a mis vecinos y de el colegio ni hablar, si fuiel único de mis hermanos en tener profesores particulares en mi casa, así quenunca fui, hasta mis hermanos chicos van a kinder y otros cursos de la básica encolegios mixtos, mixtos!!, Dios!!, y yo a los recién ahora a los dieciocho tengocontacto con una mujer ajena a mi realidad. m?
-Que edad tiene Fabián?-
Que hago, si le digo mi verdadera edad me desechara por cabrochico y no lo podría soportar, pero si me aumento la edad y me descubre, pensara que soy un mentiroso y con mayor razón me rechazara, cabrochico agrandado y mentiroso, me gritada de seguro, pero esta seria mi profesora y es común que los alumnos sean menores que sus profesores, así que:
-Dieciocho
-Pero si eres un bebe, tan lindo y sincero, bueno yo tengo veinticinco.
Dios, primero me dice bebe, después lindo y tiene veinticinco, esto es un sueco, he sido aprobado por mi diosa, es perfecto todo esto es un sueco y si que es real, por que no estoy acostado en mi cama masturbándome como de costumbre, creando fogosas situaciones con actrices de la televisión. Creo que ya ha comenzado la lección...
-Mira Fabián, coloca tu mano aquí en mi espalda y avanzamos a medida que yo te indique, ya?.
Mierda, le acababa de colocar mi mano en su espalda, cuando con un leve y suave roce pude sentir el nacimiento de su hermoso trasero, fue inevitable, no supe si pedir perdón, pero nos seguimos moviendo, bajo sus instrucciones y mi mano seguía ahí, sintiendo cada vez mas la hechura de aquellos glúteos.
-Lo estas haciendo muy bien, Fabián.
Ella quizás, siquiera había sentido mi mano, seguimos con los movimientos, un, dos, tres y un, dos, tres, pero, de pronto cambio el movimiento y seguían sus instrucciones comenzó un entrelazamiento de nuestras piernas, de por aquí por dentro de los muslos y sacando la pierna suavemente ya acariciando sus medias
Y ella avanzando y retrocediendo con los pasos mas sensuales que yo haya visto, de pronto vino un apretón y sentí lo inevitable, me eructe, como nunca, yo hice lo imposible por contenerlo, pero como una reacción salvaje yo también la atraje y la apreté fuertemente, ella pronuncio mi nombre casi con un respiro, me miro a los ojos y casi con un abrir y cerrar de ojos, tenia su lengua jugando con la mía, que en un principio se había escondido, pero que ahora jugaba tan bien como la suya, que momento aquel, había sido socado por toda mi vida.
-Fabián ven-. .,,.„ ,
Graciela, me tomaba de la mano como cual madre conduce a su hijo, pero ella no era mi madre y no me conduciría a casa precisamente, detrás del club habían unos pequeños departamentos de solteros, ella vivía ahí, y ahí precisamente iríamos.
13.
Era un pequeño departamento de dos ambientes, ella coloco un disco de tango mucho más lento que los anteriores y comenzamos a bailar, ahora ya no habían tantas instrucciones y tampoco técnicas de baile. Solo comenzó a besarme y tocarme con la suavidad de una brisa, yo ahí con mis manos congeladas en su trasero, no las podía mover, de pronto un poco de cabello de Graciela se introdujo entre nuestras lenguas y saque mi mano posada en sus nalgas avanzan do rápida pero suavemente su espalda (no sabia como los iva a sacar), hasta que de pronto en la rápida subida de mi mano toque uno de sus pechos, me sentí en el, cielo, con ganas de gritar, mi asombrada felicidad y ahí se quedo mi mano tocando (así como mi madre amasa el pan) sus dos preciosos pechos, todavía no llegaba el momento mas recordado de mi vida, cuando me lanza sobre un sofá cama, que supongo habrá sido su cama (pues no existían mas muebles que el equipo y el sofá cama) y se desnuda ante mis ya perplejos ojos, quede paralizado, pero no tanto como mi muchachin, que me tenia sorprendido con el pantalón todo mojado por dentro, me ayudo amablemente a despojarme de mi traje y nos dimos a juegos por mi totalmente desconocidos, solo los había imaginado cuando me encontraba leyendo las memorias de una pulga y sidartha. Pero ahora era yo quien lo estaba viviendo en carne propias, ella gritaba, suspiraba y gemía, en variadas ocasiones me felicitaba, practicábamos pienso, t oda su experiencia, mi lengua recorrió todo su espectral cuerpo, desde la punta de sus cabellos hasta la pintura se los deditos de sus pies, me detuve bastante rato en su candorosa entrepiernas, fabulosa unión de placer y belleza era lo que tenia ante mi, ala vez ella recorría todo mi sudado cuerpo, deteniéndose afortunadamente para mi un buen rato en mi arma, fue genial, mis manos ya con confianza, recoman y hurgueteaban cuanto orificio en su cuerpo hallaban, ella era un festín de bramidos y dulzura, nuevamente arremetíamos en pugna nuestros cuerpos hasta quedar al amanecer extasiados y agotados, mis ojos se cerraron al sentir su cabeza en mi pecho y su muslo sobre mis piernas. Al despertar, ella aun dormía, me levante y ella en su hermosa desnudez ahí tendida era un cuadro de boticelli. Me vestí, la bese en sus pies,
Pantorrillas, muslos, entrepiernas, ombligo, dedos, cuello, frente y boca, observe la ventana y en ella se entretenían dos flores, una roja y la otra blanca. Corte la roja y la coloque entre las piernas en pos de agradecimiento, abrí la puerta y me fui sin mirar atrás.
A1 llegar a casa, recordé el por que de mi salida, corrí al club y estaba cerrado, fui de inmediato a casa y mi madre había dado a luz una hermosa pequeña, la primera mujer de los Aguirre Alvarado, su nombre seria Graciela, que cosas, no. Pero en fin, aquí ha comenzado mi vida, con una Graciela en mis recuerdos y otra preciosa para toda mi vida.
miércoles, abril 12, 2006
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